HFCS fue desarrollado en 1971 por los científicos del alimento en Japón como una forma de producir de manera económica un edulcorante más barato y que conservara la estabilidad. Es seis veces más dulce que el azúcar de caña (sucralosa) y hecha del maíz, un producto básico y barato.
El uso creciente de HFCS en los Estados Unidos refleja un aumento rápido en obesidad. La digestión, la absorción, y el metabolismo de la fructosa no es el recomendable. Así, el aumento del consumo de HFCS tiene una relación temporal con la temida obesidad, y el consumo excesivo de HFCS en bebidas azucaradas calóricos puede desempeñar un papel protagónico en esta tendencia mundial a la obesidad.